miércoles, 20 de abril de 2011
Mury
La verdad es que mury , no era una chica ideal , ella soñaba con volar y con ser libre , amaba las palomas blancas , las buenas señales , y los presentimientos de que todo va ir bien , solía hacerse trenzas a los lados y se las retorcía cuando estaba muy nerviosa , pedía deseos a las estrellas fugaces , dormía en el ático de su casa , era como una antigua torre de castillo con un colchón al lado de una ventana , con mantas y cojines , dormía en un fuerte con vistas al cielo , por la noches se dormía mirando las estrellas y se despertaba con una tenue luz del alba , unas velas en su ventana , unos polvos de hadas guardadas en la pequeña lacena junto a las muñecas , tenia unas viejas estanterías donde se situaba su "rincón musical" , un gran armario , y muchos osos de juguete , dormía con ellos las noches de tormenta en su otra ventana unas mantas y al lado el escritorio , no había más ni posters , ni pintadas en las paredes , solo magia y esperanza , odiaba el estar sola pero de vez en cuando tenía a su fiel amiga campanilla , le hacia una visita de vez en cuando y hablaba con ella , para desahogarse y salir de la mala rutina diaria , cole estudios y fuera , tenia días malos y buenos , su defecto era que lo paga con la gente y eso ha ella no le gustaba , lo hacia sin querer , aunque eso sonara poco creíble , así que mury lo reprimía todo , absolutamente todo , e intentaba alcanzar la propia perfección aunque eso fuera imposible , cuando estaba triste se salí a su ventana y se colaba al árbol y allí lloraba desconsoladamente , algunas vece le repateaba la idea de que las cosas no tuvieran solución , para ella , eso era todo un reto , y cuando no podía pues se reprimía y se pasaba algún que otro fin de sola con su conciencia , y reflexionaba , otras veces pasaba del mundo y si se caía se pintaba los labios para dejar huella , y su ropa bueno su forma me parecía original , nunca había visto a una chica combina convers con vestidos o incluso con su pijama , me hacía gracia cuando contaba cuentos en voz alta para que su vecina de cuatro añitos la ollera , era una chica nacida de una suma inspiración con polvos de hadas del país de nunca jamás , mi sonrisa angelical , me encantaba ella y sus tardes de leche con galletas , mury para mí era especial para mí , aunque fuera mi vecina .
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